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Carlos Condell

Goleta-cañonera Covadonga

Acorazado Independencia

Vistos los humos al norte por el vigía de la Covadonga e iniciadas las operaciones de combate por las naves peruanas el Capitán de la Covadonga vista la inmensa superioridad del enemigo y el fuerte ataque de fusileria desde la costa en contra de las dos pequeñas naves chilenas, conocedor de la costa y sus profundidades, decidió dirigirse a Punta Gruesa coronando la costa para dar comienzo a una plan naval táctico que le permitiera enfrentar al blindado Independencia que venia en su persecución, mientras el Monitor Huascar enfrentaba a la inmóvil Esmeralda en el centro de la Bahía.

La Covadonga que ya había recibido un primer disparo del Huascar al inicio de las acciones, cuya metralla había matado al cirujano Pedro Regalado Videla, sostuvo durante cuatro horas un incesante cañoneo con el blindado peruano, mientras recibía además fuego de fusileria desde la costa por donde iba pegada para evitar el acoso enemigo.

Condell sabia que en Punta Gruesa había suficiente calado para la Covadonga de 412 toneladas pero no para el blindado peruano de 2.000 toneladas que venia en su alcance. El buque chileno raspa los arrecifes mientras recibía a corta distancia el cañoneo del blindado que destrozaban sus palos.

El blindado trato de espolonerla por la popa mientras los fusileros chilenos impedían que las fuerzas peruanas utilizaran el cañón de proa del blindado. El comandante Moore trato dos veces de hundir el espolón de acero en la pequeña nave de madera sin fijarse en la profundidad de las aguas, por lo que toco un arrecife con su quilla pero logro zafarse, sin embargo a no más de 200 metros aumento la velocidad arremetiendo contra la nave de madera, sin embargo toco nuevamente un arrecife, quebrándose, quedando atrapada y tumbada a estribor naufragando a continuación.

La Covadonga que en ese instante del combate hacia agua por todas partes, volvió sobre la nave atrapada descargando su artillería y aunque Moore respondió el fuego, la inclinación de su nave le impedía dar en el blanco, por lo que opto por rendirse y arriar la bandera.

Carlos Condell preocupado por el destino de la Esmeralda y su amigo el Capitán Arturo Prat, no socorrió a los náufragos de la Independencia, sino que trato de regresar a Iquique, sin embargo el Huascar que llegaba en su persecución lo obligo a enfilar rumbo al sur, preparándose para enfrentar al monitor que venia a máxima velocidad, sin embargo el blindado peruano desistió para auxiliar a la Independencia y su tripulación.

La Covadonga tuvo tres muertos y cinco heridos en tanto la Independencia 4 muertos y 21 heridos.

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