Arturo Prat

Miguel Grau

Timon del Huascar

Carlos Condell

En el marco de la Guerra del Pacifico declarada el 5 de Abril de 1979, sé desarrollo en la Bahía de Iquique, una de las Gestas marineras más gloriosas para la Armada chilena y cuyas características de valentía, patriotismo y estrategias de guerra, son estudiadas con mucho interés admiración, por expertos militares de todo el mundo.

El año 1979 Chile debe enfrentar a la Confederación Peru-Boliviana en una guerra que se desarrolla por tierra, a través de la sequedad del desierto y por mar, a lo largo de la costa norte de Chile y sur del Perú. En este contexto y siendo en esa época la ciudad de Iquique territorio administrado por Perú, El mando naval de Chile envía a la corbeta Esmeralda y a la Fragata Covardonga a practicar un bloqueo marítimo, de manera de evitar el desembarco de armas y provisiones para los ejércitos de la confederación.

Ambos navíos eran pequeños, débiles y de escaso andar, por cuanto el grueso de la Escuadra Nacional preparaba una incursión hacia el Puerto peruano del Callao de manera de detener a la poderosa escuadra enemiga que tenía entre otros buques, a los acorazados Independencia, y al Monitor Huascar de la Armada Peruana, navíos blindados y de rápido andar que podrían dificultar la campaña chilena en el norte.

En esta etapa, cuando la escuadra chilena navegaba rumbo al Callao y los navíos peruanos lo hacían hacia el Sur, se cruzaron sin contactarse, por lo que al saberse que en Iquique había solo dos navíos chilenos pequeños, se ordeno a ambos acorazados peruanos romper el bloqueo al puerto de Iquique.

Las Naves peruanas llegaron muy temprano en la mañana del 21 de Mayo de 1879, un vigía de la Covadonga fue el primero en dar la voz de alerta "Humos al norte" y no se tardo mucho para identificar a los buques de la escuadra peruana.

En tierra, se iniciaron los preparativos para evitar que las naves chilenas se acercaran a la costa, en tanto el capitán de la Esmeralda Arturo Prat Chacon haciéndose cargo de la situación, dio instrucciones a Carlos Condell para que ambas naves se prepararan para combatir.

El Huascar al mando del Almirante Miguel Grau y la Independencia al mando de Juan Guillermo More, prepararon sus baterías para atacar a las naves chilenas, iniciando de inmediato las operaciones de combate.

Mientras las naves chilenas iniciaban su andar para tratar de evitar la metralla y espolonazos de los acorazados peruanos, el Capitán Prat lanzo su arenga inmortal "Muchachos, la contienda es desigual. Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo y espero que esta no sea la ocasión de hacerlo. Mientras yo viva, esta bandera flameara en su lugar y si yo muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber : !Viva Chile!.

A las 8,30 hrs, una granada estallo entre las dos naves chilenas y al tratar de desplazarse y evitar el ataque frontal, se rompieron dos calderas de la Esmeralda quedando prácticamente inmóvil, siendo atacada desde tierra por fuego de fusileria y por los cañones del Huascar que había centrado su atención en la débil fragata de madera.

Como a las 10,30 hrs el Huascar se preparo para espolonear la nave enemiga que, al tratar de evitarlo había roto su ultima caldera quedando absolutamente inmovilizada.

La historia señala que al entender la dramática situación de su nave ante el poderío del blindado monitor peruano, el Capitán Arturo Prat ciñendo su espada, se preparo en una accion valiente y desesperada, para abordar la nave peruana que destrozaba con sus cañones de 40 libras el pequeño buque de guerra chileno.

En el segundo espolonazo Prat con su espada en alto, salto al abordaje siguiéndole mas tarde el Sargento Aldea, quien al fragor del combate fue el único que lo escucho, ambos saltaron a la cubierta del Huascar, fueron heridos y luego rematados, quedando sus cuerpos sobre la cubierta del monitor peruano.

A la muerte del Capitán Arturo Prat, el Teniente Luis Uribe se hacia cargo del mando, tratando inútilmente de esquivar los espolonazos y la metralla del blindado, en ese instante Ignacio Serrano con una docena de marinos y mientras los buques se encontraban unidos, saltaron sobre la cubierta del buque enemigo, logrando el mismo trágico fin de su Capitán al enfrentarse al fuego de fusileria de su torre blindada.

Luego vino el tercer espolonazo que partió en dos la débil e inmóvil corbeta Esmeralda de la Armada chilena, la que se comenzó a hundir mientras, el corneta Gaspar Cabrales de tan solo 13 años, tocaba sin parar "a zafarrancho" hasta que fue pulverizado por balas peruanas.

Hombres como Crispin González y Pantaleon Cortes continuaron tocando la labor del corneta sin parar siendo despedazados por la metralla. La Esmeralda comenzó a desaparecer bajo las aguas de la rada de Iquique pero, los marinos chilenos no se rendían y continuaban esa lucha tan desigual y que sorprendía a sus propios enemigos.

Fue el guardiamarina Riquelme quien ante la desesperación de ver como sus compañeros morían y su querida Corbeta se hundía, aprovechando un cañón que aun quedaba sobre el agua, disparo el ultimo cañonazo.

Eran las 12,10 hrs, del 21 de Mayo de 1879 cuando la bandera que flameaba en el palo mayor de la Corbeta desaparecía en el mar. De los 199 tripulantes 140 perdieron la vida, los sobrevivientes fueron rescatados y llevados prisioneros al Edificio de la Aduana.

Por su parte el Almirante Grau ordeno recoger el cuerpo del Capitán Prat y sus hombres que se encontraban sobre cubierta, con el respeto que los hombres de mar entregan a los valientes, siendo desembarcados en el Puerto de Iquique.

La Covadonga por su parte al iniciarse las operaciones de guerra enfilo hacia el sur pegada a la costa tratando de evitar el cañoneo del acorazado peruano Independencia, cuando en una maniobra de mucha destreza y audacia, logra que la Independencia encallara en Punta Gruesa obligándola a la rendición, sin embargo debió abandonar el lugar ante la presencia del Huascar que venia en ayuda del buque peruano siniestrado, este hecho se denomino Combate Naval de Punta Gruesa.

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