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Documento preparado para una discusión
interna en la D. C.
1.- Los medios de comunicación
escritos de vinculación y orientación derechista han lanzado
toda su artillería en contra de la Democracia Cristiana por la
propuesta de "corregir el modelo" político socio - económico
que hemos aplicado, con evidentes avances en la lucha contra la extrema
pobreza y la pobreza dura, pero a costa de la clase media y admitir una
concentración de poder económico-político sin precedentes
en Chile en diversos mercados claves. 2.- En la discusión de los representantes de los partidos para la elaboración del "Manifiesto de los 15" para el gobierno de Bachelet en que me tocó participar, se abordó esta temática. El número 4 recogió el acuerdo de todos en reconocer las correcciones hechas al modelo económico - social, pero señaló que "hay que profundizar estas tareas en los próximos años". Apuntaban los partidos de la Concertación a que los beneficios debían extenderse a mayores sectores, y que se debía estimular la competencia respetando la propiedad privada la libertad económica y la apertura internacional, pero que ello no era óbice para que el Estado "cumpla cabalmente su rol regulador, fiscalizador e igualador de oportunidades" y agregaba "se requiere también de un Estado capaz de proteger a los ciudadanos más vulnerables". (Agosto 2005). Asimismo en su numeral 11 la Concertación expresó: "Compartimos la preocupación expresada por los más diversos sectores políticos respecto de la creciente concentración que se observa en sectores claves de la economía chilena. El nuevo gobierno de la Concertación pondrá atención preferente a fortalecer las instituciones que garanticen la libre competencia y regulen, adecuadamente y con rigor, sectores claves como el sector financiero y los de provisión privada de servicios públicos básicos en campos sociales como el provisional, la salud y la educación, y económicos como las telecomunicaciones, la energía y los servicios sanitarios". Nuestro compromiso con la palabra sellada
ante nuestra candidata es serio y será respetado; no se trata de
un acto solitario de la DC. No se equivoquen es un acuerdo de los partidos
de la Concertación y está en el sustrato del apoyo político
a Michelle Bachelet y a su gobierno. 3.- Los tecnócratas ven números
y estadísticas, no van a las poblaciones y no conocen de las potentes
correas de transmisión que tienen los políticos que no representamos
el club de los poderosos. Nosotros sabemos y yo se muy bien, cuanta frustración
y dolor hay en el pueblo, la que lejos de disminuir por tener un TV u
otro artefacto doméstico, aumenta porque nuestro pueblo no es tonto
y observa las escandalosas diferencias en el progreso de las familias
chilenas. a.- Más Democracia en la Política. La DC considera indispensable aumentar
la democracia política y exige un cambio al sistema binominal en
cualquier sentido que permita mayor competencia e idealmente un cambio
al aspecto central del sistema. Además, plantea un cambio destinado
a rebajar los quórums constitucionales con el fin de que el nuevo
Congreso Nacional elegido por el pueblo, sin senadores vitalicios ni designados,
por la regla de la mayoría defina las cuestiones relacionadas con
el ejercicio del poder. Este eje se centra en una exigencia de mayor libertad
en la política y propugna terminar con los enclaves de poder político
que mantiene la Constitución de 1980; supone que nuestro discurso
no acepte la tesis de que la transición a la Democracia ya habría
concluido. Es tarea de la generación actual y de los líderes
de la Democracia Cristiana. b.- Más Democracia en la Economía. Para la Democracia Cristiana es fundamental la creación
de un sistema de apoyo a las empresas pequeñas y medianas que no
tienen un desarrollo gerencial moderno, sólo acceden a créditos
caros y no tienen ninguna posibilidad ni remota de colocar bonos en los
mercados financieros nacionales ni menos internacionales. Este aspecto
requiere que reprogramemos las deudas de estas empresas. La CORFO asumirá
con el Banco del Estado el rol subsidiario que la hora reclama. Debemos
liderar una condonación de impuestos adeudados, para asegurar la
viabilidad de los pequeños emprendedores. c.- Más Democracia para acceder a los nuevas Tecnologías. En este punto propongo que el partido desarrolle una política líder para señalar al país su compromiso central con una conectividad a nivel de los sectores más modestos en un plan que podríamos llamar internet para todos que deberá realizarse con el concurso con el sector privado y en lo que este no responda, con la activa participación del Estado.
Por la trascendencia de esta misión la Democracia Cristiana debe proponer crear el Ministerio de las Telecomunicaciones y Tecnología a partir de la Subsecretaría de Telecomunicaciones actual y de otros entes dispersos del Estado que se dedican a materia de ciencias y tecnologías. Este Ministerio tendrá como finalidad esencial que en pocos años ningún hogar chileno pobre, urbano o campesino esté ausente de terminales de banda ancha.
Uno de los elementos distintivos de la
forma de cómo hemos aplicado el modelo ha sido la resultante inescapable
que los trabajadores han disminuido el poder y extensión de sus
organizaciones sociales. No hay discusión sobre la disminuida importancia
que tiene la contraparte social en las empresas como a nivel nacional.
Una economía realmente moderna no puede prescindir, si no quiere
incubar graves odios sociales, que el poder de los trabajadores no sean
un elemento central de la forma como se aplica un modelo político
económico, porque sin el componente del poder social, entre otros
el de los trabajadores organizados, faltará el equilibrio adecuado
para que producto de las negociaciones y presiones legítimas se
busque la redistribución que todo el país y los candidatos
reclaman. A este respecto resulta necesario traer a colación que en el sistema previsional chileno de carácter privado coexisten dos órdenes de problemas que deben ser abordados separadamente. El que más se conoce dice relación con que a pesar de que el sistema ha tenido rentabilidades altas, muy superiores al 4% con que fue estudiado originalmente, sus resultados son francamente pobres para la mayoría de la población, producto de las lagunas provisionales y de la recurrente cesantía. De esta forma el modelo de la cuenta individual, la cual es permanentemente incrementada por una parte de la renta del trabajo, termina por no resolver el problema creándose una situación tan o mas desastrosa que la que existía con el sistema provisional público.
Señalaba también en esa oportunidad que parecía que la voz de los partidos políticos no era escuchada y que algunos funcionarios confundían la necesidad de inversión, siempre necesaria, con una peligrosa complacencia. Un año mas tarde en el mismo diario La Epoca el 11 de diciembre de 1996, me referí en un artículo titulado "La DC frente a un dilema" a los peligros de acoger "una modernidad que no es clara y que favorece las estructuras de poder económico, incluso monopólicas en un marco de creciente concentración económica, donde existiendo un progreso general se percibe por todos una distribución del ingreso, sino totalmente regresiva, al menos no al nivel que esperan los más pobres y la clase media. Señalaba asimismo que constituía un error no cuestionar el poder económico, porque al hacer tal cosa nos privabamos de nuestras utopías y podíamos ser presa fácil de otros modelos de poder político y que todo ello llevaría a la Democracia Cristiana a la falta de liderazgos nacionales. Llamaba en ese artículo a desarrollar una ofensiva cultural en que dejáramos a la derecha y a la izquierda a las tareas que le son propias y a nosotros a desarrollar nuestro propio espacio. Esas palabras se dijeron antes, mucho
antes de que en 1999, como en el 2005 no pudiésemos levantar con
éxito una candidatura que se impusiera a nuestros aliados y que
nos permitiera enalbolar nuestras banderas en lo más alto de la
lucha política, la carrera presidencialEn nuestro esfuerzo junto
a personeros tan destacados del partido y tan señeros como don
Narciso Irureta Aburto y Hernán Bosselin Correa presentamos el
7 de mayo de 2000 un voto político a la Junta Nacional. Dicho voto
expresó: El P.D.C. en su Junta Nacional de Mayo del año 2000, por unanimidad, acordó lo siguiente: "a.- Instruir a los militantes, en general, y a los que actúen en el ámbito publico, en particular, para que teniendo presente el problema que describe el acuerdo, desarrollar a la brevedad las iniciativas necesarias para remediar la situación. En especial se acuerda solicitar a la bancada de diputados, formar una Comisión Investigadora de la Concentración Económica en Chile, su influencia en las decisiones políticas y en las elecciones y el papel de los órganos fiscalizadores del Estado".
2.- El fenómeno, muy someramente descrito, se presenta en Chile, en áreas criticas, como el sistema previsional en que está involucrada la garantía estatal; bancos y seguros; medios de comunicación masivos, en especial los escritos; las concesiones de obras públicas; los servicios públicos de electricidad, gas y otros combustibles y el agua potable; distribución de comestibles; vuelos nacionales; exportación; farmacias; cemento, etc. 3.- Es preocupante que se insista en
las privatizaciones, vía venta de acciones de servicios públicos
como el agua potable, cuando ya se conoce lo que ocurre con la electricidad.
No se ha obtenido mayor eficiencia con el traspaso de poder económico
desde el Estado a un pequeño grupo de empresarios, y por el contrario,
varias experiencias recientes nos hacen ser severos críticos de
lo que ha ocurrido." Este voto fue planteado ante más de 500 delegados de la Junta Nacional, y fue aprobado unánimemente. A pesar de los esfuerzo de nuestros camaradas en la Cámara de Diputados y de haberse llegado a la instancia de elegir los nombres de quienes integrarían tan trascendental comisión, ella no pudo nunca reunirse ni siquiera para elegir a su Presidente. Faltaron a la cita con la historia los parlamentarios de la derecha y casi todos los de la izquierda con representación parlamentaria y se privó así al país de una investigación de un tema que hoy ocupa el debate y que pudo haberse realizado en el lugar mas adecuado y con la responsabilidad política consiguiente y, además, a tiempo. 5.- En la actual campaña Presidencial y Parlamentaria el tema se ha puesto de enorme actualidad y ello ocurre por la simple razón de que es perfectamente lógico que en un país que hace las cosas bien los líderes pongan precisamente el acento en los aspectos que hay que cambiar, corregir en forma oportuna y por ello no parece extraño que los líderes políticos, con mayor o menor énfasis o mayor o menor credibilidad, se hayan hecho eco del problema en la campaña actual. A este respecto una primera observación es necesario realizar, en el sentido que cuando hemos expresado que el modelo es político queremos decir que el fenómeno comprende también el conjunto de instituciones y normas que permiten que en muchos aspectos ciertas materias queden prácticamente vedadas de transformaciones. Por eso en este documento señalamos que la forma como se distribuye el poder político electoral y el sistema de "quorúms" de la Constitución Política constituyen parte de un único sistema y no una materia que pueda estimarse como no directamente relacionada. Por lo anterior resulta completamente
comprensible que los medios de opinión vinculados al En estos análisis económicos, resumidos sucintamente, se olvidan muchas cosas conocidas por la economía y será preciso que los economistas se hagan cargo de afirmaciones tan curiosas como las que he resumido. Lo que si está claro es que una economía altamente concentrada, si llega a traer algún beneficio, por economías de escala a los consumidores, ello será transitorio puesto que aún no se conoce un modelo de economía social de mercado que funcione mejor que aquel que se atiene a las clásicas reglas de la competencia perfecta. Renunciar a la competencia perfecta es simplemente renunciar a lo que es una economía social de mercado. Es lo que me parece está ocurriendo en Chile en que existe una creciente tendencia a construir un modelo político económico de concentración de competencia imperfecta, justificado en la necesidad de competir en una economía mundial o global. Este neo modelo de mercado en mi opinión es nefasto no sólo para la economía sino que tiene efectos sociales indiscutibles porque la excesiva concentración trae mayor desempleo y para eso no se requiere ningún estudio sino revisar lo que ha ocurrido con miles de compatriotas que han salido de sus puestos de trabajo como productos de fusiones y otros artilugios que se llevan a cabo bajo el amparo de estos supuestos nuevos imperativos. Los economistas que defienden este neo-modelo
liberal concentrador, en el sentido indicado, también olvidan que
ciertos tamaños de empresas que pueden parecer muy importantes
para nuestro modesto país, carecerán siempre de relevancia
incluso comparados con los gigantes a nivel latinoamericano y que justificar
las concentraciones monopolísticas so pretexto de que con ello
podemos iniciar una competencia perfecta a nivel mundial, resulta por
decir lo menos, tan aventurado como risible. 6.- Tal como discutimos en las comisiones para redactar el manifiesto de los Partidos por la Concertación que se efectuaron en Agosto de 2005, un cosa es aceptar los aspectos basales para una manera democrática y libertaria de hacer economía, que aceptar las evidentes desviaciones que se han ido produciendo que no están beneficiando a las grandes mayorías, aún cuando evidentemente debamos reconocer que todo el mundo progresa en el Chile de hoy, aunque no se haga ni remotamente en forma equitativa. Nadie debe sentirse amenazado por estas reflexiones salvo aquellos que aparezcan usufructuando de lo que no les pertenece. Esto no es un tema de segundo orden, es realmente acuciante y existen variadas formas de afrontarlo en una democracia madura como la que existe en Chile. Estamos convencidos que preocuparse de
este tema a nivel legislativo, poniendo límites a la concentración,
es una tarea pendiente en Chile. La ley, voluntad soberana, podrá
también señalar los casos inescapables que en algunos casos
amerite la debida excepción bajo el control de los órganos
del Estado que sometidos al control jurídico y político
se hagan cargo de esta problemática. 7.- El Presidente del Partido, Adolfo Zaldívar Larraín, en su discurso en la Junta de 26 de Enero de 2002, en que fue electo , señaló con total claridad al hacer el diagnóstico de la situación partidaria que era preciso rectificar en muchos casos. Dijo en párrafos marcados que "Tal vez más que nunca fuimos percibidos como lejanos por la gente". La tecnocracia llegó a límites insoportables … la gente sintió que no había ninguna correspondencia entre la realidad cotidiana que vivía y las cifras macroeconómicas. Agregó "no hubo cuestionamiento, ni análisis crítico al modelo socio - económico que había implementado el régimen militar … se produjo una suerte de simbiosis de los tecnócratas nuestros con aquellos que impusieron el modelo". Sentenció ….. "Todo cambió para que todo siga igual". La concentración económica aumentó significativamente desde el 7 de Mayo de 2000, fecha de nuestra Junta Nacional en que presentamos la provincia a la fecha. En sólo 5 años y medio el cambio de estructuras de poder en Chile ya no resultan aceptables. Son malos para la economía, pero mucho peores para los trabajadores, y la democracia. Esta última se desperfila ante los jóvenes, cunde el desencanto, perderemos así algo tan valioso si no actuamos con prontitud. Latinoamérica ya muestra signos inequívocos de cansancio y de ahí hay un trecho corto a populismos o dictaduras de distinto signo. En su oportunidad califiqué esta situación como un verdadero cáncer y ahora podría agregar solamente que la metástasis se va desarrollando lenta pero inexorablemente. La solución de este problema parece casi imposible a la luz de la dimensión alcanzada y soy un convencido que sólo podremos constituir una sociedad económicamente más democrática si en los propios conglomerados se forma conciencia del peligro en que se verán envueltos en un mediano plazo. La labor del Estado, en especial la regulatoria, se ha transformado a mi modesto juicio es un débil paliativo. El tema requiere una solución de país que como muchas veces no termine en una frase sin contenido y que realmente el poder político y el poder económico asuman realmente el problema. 8.- He preparado esta intervención
porque he visto muchas palabras en esta campaña, demasiadas quizás,
parafraseando a Churchill, para tan pocos pensamientos. Las candidaturas
que representan a la derecha chilena hablan de estos temas con cada vez
mayor frecuencia, pero estoy seguro que no podrán hacer nada. Son
tributarios del poder económico o simplemente parte del mismo.
Un abrazo fraternal de, |
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